La tiña es una infección fúngica que puede afectar gravemente la salud del cuero cabelludo, provocando en muchos casos la caída del cabello. Aunque se trata de una condición bastante común y tratable, puede generar incomodidad y preocupación, especialmente cuando la caída del pelo se vuelve evidente. Para comprender mejor el impacto de esta afección, a continuación te explicamos todo lo que debes saber sobre ella, sus causas, cómo afecta al cabello y las opciones de tratamiento disponibles.
En este post trataremos los siguientes temas
¿Qué es la enfermedad de la tiña?
La tiña, también conocida como tiña del cuero cabelludo o tinea capitis, es una infección fúngica provocada por varios tipos de hongos dermatofitos que se alojan en la piel y los folículos pilosos. A pesar de su nombre, no es causada por gusanos ni parásitos. Este hongo afecta principalmente a niños, pero también puede presentarse en adultos y en cualquier zona del cuero cabelludo o el cuerpo.
¿Qué puede causar la aparición de la tiña?
La tiña es altamente contagiosa y se puede transmitir de persona a persona, a través del contacto directo con un individuo infectado, compartiendo objetos personales como peines, toallas o gorras, tijeras o incluso por contacto con animales infectados.
Factores como la falta de higiene adecuada, el exceso de sudor en el cuero cabelludo y el uso de productos capilares que crean ambientes propicios para el crecimiento de hongos, pueden aumentar el riesgo de desarrollar la tiña. También es frecuente en entornos donde muchas personas conviven juntas, como en colegios o gimnasios.
¿Cómo puede afectar la tiña al cuero cabelludo?
El impacto más notable de la tiña en el cuero cabelludo es la pérdida localizada de cabello en las zonas afectadas por la infección. A medida que el hongo se instala en los folículos pilosos, estos pueden inflamarse y debilitarse, lo que hace que el cabello se caiga en mechones. Si no se trata a tiempo, la infección puede llegar a causar daño permanente a los folículos pilosos, lo que puede resultar en calvas permanentes.
La tiña también provoca otros síntomas desagradables en el cuero cabelludo, como:
- Picazón intensa.
- Descamación y enrojecimiento.
- Formación de costras o ampollas en los casos más graves.
- Inflamación y sensibilidad en el área afectada.
Estos síntomas pueden afectar significativamente el bienestar y la autoestima de la persona afectada, especialmente si la infección lleva a una pérdida visible de cabello.
¿Se puede prevenir la aparición de la tiña?
Prevenir la tiña en el cuero cabelludo puede ser posible con algunas medidas de higiene y cuidado personal:
- Mantén una buena higiene: Lávate el cabello con regularidad, especialmente después de hacer ejercicio o sudar.
- Evita compartir objetos personales: No compartas peines, cepillos, gorras, toallas o almohadas con otras personas, ya que son medios comunes de contagio.
- Mantén el cabello seco: Los hongos crecen en ambientes húmedos, por lo que es importante secar bien el cabello después de lavarlo.
- Cuida a tus mascotas: Si tienes mascotas en casa, revisa su piel regularmente y, si observas áreas sin pelo o descamación, llévalas al veterinario, ya que pueden estar infectadas.
Tratamiento para la tiña en la cabeza y cuero cabelludo
El tratamiento de la tiña del cuero cabelludo generalmente incluye el uso de antifúngicos orales y tópicos que pueden eliminar la infección con el tiempo. Los medicamentos antifúngicos orales, como la griseofulvina o el itraconazol, son efectivos para combatir el hongo en el cuero cabelludo. También se pueden recetar champús medicados para complementar el tratamiento oral y ayudar a reducir la propagación del hongo.
Es fundamental seguir las recomendaciones del médico rigurosamente, ya que la infección puede tardar varias semanas en desaparecer por completo. Durante el tratamiento, también es importante evitar el contagio a otras personas tomando precauciones adicionales con los objetos de uso personal.
¿Podré recuperar el pelo perdido?
Una de las principales preocupaciones de las personas que padecen tiña es si podrán recuperar el cabello perdido. En la mayoría de los casos, el cabello vuelve a crecer una vez que la infección ha sido erradicada y el cuero cabelludo ha sanado. Sin embargo, en casos graves donde los folículos pilosos han sufrido daño permanente debido a la inflamación prolongada, pueden quedar áreas de calvicie permanente.
Si la infección ha causado pérdida irreversible de cabello, opciones como el injerto capilar pueden ser consideradas para restaurar las áreas afectadas y devolver la densidad al cuero cabelludo.
La salud capilar es importante, y el diagnóstico y tratamiento adecuado de la tiña pueden marcar la diferencia para evitar la pérdida de cabello y restaurar la vitalidad de tu melena. Si sospechas que puedes tener esta infección, no dudes en consultar con un especialista capilar. ¡Actuar a tiempo es clave para evitar consecuencias a largo plazo!


